A comienzos de los años sesenta, un profesor del Instituto de Tecnología de California (Caltech) imparte un curso completo de física ante una cada día más concurrida audiencia. No es un profesor cualquiera. Se trata de una las mentes más privilegiadas del siglo XX. Uno de las figuras clave en la historia de la física teórica. Richard Phillips Feynman: físico teórico, matemático, premio nobel, educador, divulgador, escritor, showman, humorista, dibujante, sinestésico, experto en destripar cajas fuertes y excelente intérprete de percusión brasileña. En aquellas Conferencias Feynman, el físico nacido en Nueva York despliega su enorme capacidad pedagógica y comunicativa para lograr que los más complejos conceptos físicos parezcan fáciles. Años después se publicaría un libro con un extracto de seis de aquellas clases magistrales.
Deconstruyendo...
Deconstruyendo a Richard Feynman
Emilio José García
IAA-CSIC
Tags: Richard Feynman

Create a pdf Print Send an e-mail
 
 
 
Share to Facebook Share to Twitter Enviar a tuenti Share to Meneame More...

Son sus seis piezas fáciles

Pieza número uno. Átomos en movimiento. “Hay mucho sitio al fondo”

«Si solo pudiéramos transmitir una idea científica a las próximas generaciones, yo elegiría esta: la materia está hecha de átomos, pequeñas partículas en perpetuo movimiento».

En 1956, Richard Feynman decide impartir una conferencia en la Sociedad Americana de Física. Esta conferencia ha pasado a la historia como el punto de partida de dos nuevas disciplinas científicas: la nanotecnología y la computación cuántica.  

«No veo nada en las leyes físicas que impida construir ordenadores enormemente más pequeños que ahora. ¡Hay mucho sitio al fondo!»

Hay mucho sitio al fondo. Así tituló Feynman esta histórica conferencia en la que supo expresar antes que nadie las enormes posibilidades que ofrecía la investigación y manipulación del mundo microscópico. El sentido del humor de Feynman y su confianza en esta nueva física le llevó a proponer en dicha charla dos premios de mil dólares: uno para aquel que fuera capaz de construir un libro que solo pudiera leerse con un microscopio electrónico y otro para el que construyera un motor eléctrico de medio milímetro. Perdió dos mil dólares.

Pieza número dos. Física básica

«Hace tan solo unos pocos cientos de años se desarrolló un método con el fin de encontrar respuestas a las preguntas que nos planteaba la naturaleza. Observación, hipótesis y experimentación, o lo que llamamos método científico».

Para Feynman la naturaleza era como un tablero de juego: desconocemos sus reglas y solo podemos descubrirlas observando atentamente su desarrollo.

«Piensas que entiendes todas las reglas hasta que ocurre algún fenómeno extraño en alguna esquina del tablero. En física fundamental, lo que no encaja, lo que no sale como esperabas, es lo más interesante. Es  lo que produce revoluciones».

¿Qué aportó Feynman a la ciencia? Imposible resumirlo: la formulación de las integrales de camino en mecánica cuántica, la física de la superfluidez del helio, un modelo de interacción débil, el teorema Hellmann-Feynman, trabajos inspiradores para la nanotecnología y la computación cuántica, sus famosos diagramas y, especialmente, su aportación fundamental a la electrodinámica cuántica, la teoría que explica cómo interaccionan la luz y la materia y que nos da las reglas básicas para casi todos los fenómenos que observamos en la naturaleza, salvo la gravedad y la radioactividad.

Pieza número tres. La relación de la física con otras ciencias

«Debemos dejar claro que si algo no es ciencia, no tiene por qué ser necesariamente malo. Por ejemplo, el amor no es ciencia…y no es malo».

La inabarcable, prodigiosa y burbujeante inteligencia de Feynman, junto a su extremada curiosidad hicieron que fuera considerado un peligro para la seguridad nacional por su capacidad para reventar cajas fuertes; o que durante su año sabático en Brasil se convirtiera en un maestro en el arte de la percusión; o que llegara a dibujar con bastante habilidad; o que incluso se atreviera con la caligrafía china. Son decenas las anécdotas de su vida relatadas por él mismo en sus libros o por sus colegas de profesión, algunas de ellas ya míticas (¿está usted de broma, señor Feynman?). Un personaje único que de pequeño dudaba entre ser físico o humorista y que logró ser ambas cosas. Como el propio Freeman Dyson, otro gran físico y amigo y compañero de Feynman, reconocía: «Una vez escribí que Feynman era mitad genio y mitad bufón. No le conocía bien. Hoy escribiría que Feynman era todo genio y todo bufón».

Pieza número cuatro. Conservación de la energía

«Existe una ley que gobierna todos los fenómenos naturales, hasta donde conocemos sin excepción: La ley de la conservación de la energía».

Una vez, su padre le realizó la siguiente pregunta: «Cuando un átomo realiza una transición de un estado de energía a otro más bajo emite una partícula de luz, un fotón, pero dicho fotón ¿existe de antemano en el átomo o no? Y si no, ¿de donde viene? ¿de dónde sale?».

Como él mismo reconoció muchas veces, su padre, vendedor de uniformes, fue fundamental en su vida: le enseñó a observar e interpretar la naturaleza, a no quedarse en el conocimiento meramente formal, a ir más allá, a preguntarse por el trasfondo de lo que veía o leía, a intentar entender y, sobre todo, a buscar su visión personal de las cosas.

Pieza número cinco. La teoría de la gravedad

«La ley de la gravedad. Su claridad y sencillez nos da esperanza para pensar que otros fenómenos de la naturaleza puedan seguir de igual manera leyes tan sencillas y hermosas»

Durante una fiesta, Feynman y un extravagante artista turco pelean por la atención de una chica. A los pocos minutos ambos están enzarzados en una discusión sobre arte y ciencia. Se trata de Jirayr Zorthian, que pasaría a ser uno de los amigos íntimos del físico. Domingos alternos Zorthian enseñaría dibujo a Feynman mientras que este le explicaría física. Feynman se haría un consumado dibujante y experto en arte. Zhortian no aprendió mucho de física.

«Tengo un amigo artista que suele adoptar una postura con la que no estoy muy de acuerdo. Él sostiene una flor y dice: “Mira qué bonita es”,  y en eso coincidimos. Pero sigue diciendo:  “¿Ves? Yo, como artista, puedo ver lo bello que es esto, pero tú, como científico, lo desmontas todo y lo conviertes en algo anodino”. Y entonces pienso que está un poco loco. Yo puedo apreciar la belleza de una flor, pero al mismo veo mucho más en la flor. Puedo imaginar las células que hay en ella, las complicadas acciones que tienen lugar en su interior y que también tienen su belleza[…]. La ciencia no hace sino sumarle misterio e interés a la impresión que deja en nosotros una simple flor. No entiendo cómo podría restárselo».

Pieza número seis. Comportamiento cuántico

«Mecánica cuántica. Incluso los expertos no la entienden como les gustaría. Podemos contaros cómo funciona, pero no “explicaros” como funciona».

En 1978 extirpan a Feynman un tumor. Como consecuencia, pierde el apetito y no recupera peso. Gracias a las visitas diarias de su amiga Alix Mautner, una especialista en literatura inglesa, pero sobre todo gran cocinera, Feynman empieza poco a poco a recuperar su salud. En una de estas visitas, Alix pide a Feynman que le explique esa teoría por la que ha ganado el Nobel: la electrodinámica cuántica. Feynman intenta diversos enfoques pero fracasa en todos ellos.

«No pude. No sabía cómo explicar la electrodinámica cuántica. Me habían dado el Nobel por algo que no era capaz de explicar a gente como Alix, y si no puedes hacer algo así significa que en realidad no lo entiendes».
Feynman decide retarse a sí mismo y preparar unas conferencias de divulgación con el objetivo de explicar al público general algo que se comienza a dar en tercero de carrera -la electrodinámica cuántica-. A modo de experimento, imparte la primera de estas conferencias en Nueva Zelanda, pero tras la muerte de Alix en 1982 las repite bajo el nombre de “Conferencias Alix Mautner”, todo un clásico en la divulgación científica.

 

Son sus seis piezas no tan fáciles

Pieza número uno. La teoría de la relatividad especial

«¿Qué ocurre si una fuerza actúa sobre un cuerpo durante un tiempo ilimitado? En mecánica newtoniana el cuerpo iría adquiriendo velocidad hasta alcanzar la velocidad de la luz. En relatividad esto es imposible».

Antes del premio Nobel y de los libros de divulgación, Feynman era ya una leyenda en el mundo científico y académico gracias a su talento como profesor. En 1972 fue galardonado con la medalla Oersted, el más prestigioso galardón en el campo de la enseñanza de la física. Feynman desarrollaba cada clase como si de una pieza teatral se tratara, pero con una estudiada puesta en escena aparentemente caótica y confusa, saltando entre diferentes enfoques y puntos de vista: «Es la única manera de no aburrirles a todos al mismo tiempo».  

Pieza número dos. Energía relativista

«E=mc2. Esta fórmula fue utilizada para estimar la energía producida en la fisión de una bomba atómica».

Año 1941. Feynman se encuentra realizando su tesis doctoral en Princeton cuando su compañero, el físico Bob Wilson, le invita a una reunión sobre un proyecto ultrasecreto en el que está embarcado. Dicho proyecto consiste en separar isótopos de uranio, con el objetivo de construir una bomba atómica antes de que lo haga Hitler. Es el Proyecto Manhattan.

Con apenas veinticinco años y recién doctorado, Feynman viaja a Los Álamos, donde pasa los siguientes tres años al mando de un grupo de ingenieros cuyo trabajo era realizar los cálculos numéricos necesarios para el proyecto. En Los Álamos fue testigo de una de las pruebas nucleares de la bomba pero, como la gran mayoría, no supo medir la terrible dimensión de lo que estaban construyendo. Tras conocer los devastadores efectos de la bomba en Hiroshima y Nagasaki, entró en una profunda depresión de la que le costó años recuperarse. Lo irónico es que cuando la bomba estallaba sobre el cielo japonés, hacía tiempo que Hitler había sido derrotado.

«Mi error moral fue olvidar la razón por la que había aceptado entrar en el proyecto. Desde ese momento aprendí a reconsiderar perpetuamente las razones por las que hacía algo, porque pueden que las circunstancias iniciales que te llevaron a hacerlo hayan cambiado».

Pieza número tres. Simetría

«Una de las cosas más profundas y hermosas de la mecánica cuántica es que cuando una ley física cumple una simetría, implica que también existe una ley de conservación, es decir…que algo se conserva para siempre».

Jueves, 17 de octubre de 1946. Arline. «Te adoro, preciosa».

Quince años antes de escribir esta carta, Feynman conoce en una fiesta a la que será su primera mujer y probablemente el amor de su vida: Arline Greenbaun.

 «[…]Hace tantísimo tiempo que no te escribo, casi dos años, pero sé que me perdonarás[…]».

En su quinto años de noviazgo, Arline empieza a sufrir fiebres recurrentes, así como una inflamación de las glándulas linfáticas. Se le diagnostica tuberculosis. A pesar de la situación -la tuberculosis es una enfermedad tremendamente contagiosa que exige una extrema precaución en el contacto físico- ambos deciden seguir adelante con su relación.

 « […]Pero ahora sé que es bueno hacer lo que llevo posponiendo desde hace tanto tiempo[…]».

Camino de Los Álamos para embarcarse en el proyecto Manhattan, Richard y Arline se casan. Oppenhaimer, el director del proyecto, media para que Arline ingrese en el hospital más cercano, a más de noventa kilómetros. Cada fin de semana, durante tres años, Feynman toma un autobús para visitar a su esposa a la que cada vez le cuesta más salir de la cama.

 « […]Solo quiero decirte que te amo, que te amaré siempre».

El 16 de junio de 1945, Feynman recibe una llamada: Arline está muy mal. Tras un accidentado viaje logra llegar a tiempo solo para verla morir. Durante más de un año es incapaz de hablar de Arline, hasta que un buen día… le escribe una carta.

« […]Postdata: Por favor, disculpa que no te envíe la carta, pero no sé tu nueva dirección».

Pieza número cuatro. Vectores

«Una ley física es simétrica si tras someterla a ciertas operaciones permanece exactamente igual a como estaba».

En 1965 Feynman, junto a Schwinger y Tomonaga, recibe el premio Nobel de Física por sus trabajos fundamentales en la electrodinámica cuántica. Para Feynman comienza una espiral de entrevistas, reportajes y ruedas de prensa. La gente comienza a reconocerle por la calle. Feynman lo recuerda como una pesadilla. Nunca le gustaron los honores. Pensó incluso en rechazar el premio, pero eso hubiera supuesto un escándalo casi peor.

«No veo el interés en que alguien de la academia sueca decida que ese trabajo es suficientemente noble para recibir un premio. Yo ya recibí mi premio. El premio es el placer de descubrir. Eso es lo que es real. Los honores son irreales».

Pieza número cinco. Tiempo curvo

«La medida del tiempo depende de la velocidad a la que te mueves. Por ejemplo, si vemos a un tipo viajando en un cohete, percibiremos que las cosas ocurren más lentamente para él que para nosotros».

En 1986 Feynmann recibe una llamada de una antiguo alumno de Caltech: William Graham, ahora director ejecutivo de la NASA. Graham llama a Feynman porque quiere que sea miembro de la comisión que investigará el mayor desastre de la historia espacial de Estados Unidos: la explosión del transbordador Challenger. A regañadientes y animado por su mujer, Feynman acepta participar.

Feyman se siente un bicho raro en la NASA. Allí se da de bruces con los vericuetos y entresijos mas ocultos y sibilinos de la política. A pesar de ello, y gracias a las “sugerencias” de un informante, Feynman demostró ante las cámaras de televisión el papel clave que jugó en la catástrofe del transbordador la pérdida de elasticidad a bajas temperaturas de las llamadas juntas toroidales.

Pero, sobre todo, Feynman puso en evidencia la falta de comunicación entre la dirección y los ingenieros a la hora de valorar las probabilidades reales de que ocurriera un accidente. Esta conclusión no fue aceptada por la comisión por miedo a que la NASA perdiera su respaldo presupuestario, pero Feynman exigió que se incluyera en el informe final a modo de apéndice. Un informe en el que, entre otras cosas, escribía: «Para lograr un éxito tecnológico, la realidad debe estar por encima de las relaciones públicas, porque la Naturaleza no puede ser engañada».

Pieza número seis. Espacio y tiempo

«El concepto “ahora” es una idea de nuestra mente. El presente no es algo definible desde un punto de vista físico. Nadie nos puede decir qué esta ocurriendo “ahora mismo” porque, en realidad, el presente es inobservable».

En 1987 Feynman vuelve a enfermar de cáncer. Tras varias operaciones fallidas, decide no seguir más tratamientos. A las 10:34 del 15 de febrero de 1988, Richard Philips Feynman muere en los Ángeles, California. Sus últimas palabras fueron: «No soportaría tener que morir dos veces. Es muy aburrido».
Actualmente Feynman reside en la impronunciable capital de Tuva, una república rusa al sur de Siberia.

 

 


 


Sobre el autor:

Emilio José García
IAA-CSIC
Emilo J. García es astrofísico y divulgador. Actualmente es el responsable de la Unidad de Divulgación y Comunicación del IAA-CSIC.
Create a pdf Print Send an e-mail
 
 
 
Share to Facebook Share to Twitter Enviar a tuenti Share to Meneame More...